domingo, 30 de enero de 2011

¿Qué quedará...?

Después de haber ido dejando trocitos de ti por cada sitio que pasabas. Después de que se escapen pedazos de tu alma con cada respiración. Después de olvidarte rastrojos de sonrisas en obras de teatro en las que nunca se cierra el telón. Después de regalarle la mitad de tu mente y la otra mitad de tu corazón a un sentimiento con nombre y apellidos. Después de ceder, prometerte que será la última vez que lo hagas y romper esa promesa. Después de perder la cabeza varias veces. Después de hacerte daño voluntariamente. Después de ofrecerle al cielo toda tu luz, a los pájaros toda tu voz. Después de darte cuenta de que te quedaste sin nada, ¿qué quedará?

lunes, 17 de enero de 2011

Te odio... con todo mi amor, ¡idiota!

Esos días raros, en los que la música está apagada porque la única canción que no te recuerda a él comienza con una rápida melodía de piano. Esos días en los que odias al mundo entero excepto a la única persona a la que deberías odiar. Sabes que no deberías, pero le quieres y no quieres no hacerlo. Pero por un momento piensas que no te apetece verle, no ahora, no tal como tienes las ideas. Y esa idea te plantea la posibilidad de que tal vez estés, no a un paso, pero sí a una corta distancia de poder olvidar si quisieras. Y de nuevo, otra vez, repites con convicción que quieres quererle y odiarle a ratos, pero con todo tu amor. Y es que no sólo él es un poco idiota.

domingo, 16 de enero de 2011

Los sueños (no) se hacen realidad.

Nos cogemos de la mano, damos mil vueltas. Es invierno, hace frío, y qué más dará eso ahora. Nos olvidamos de si es de día, de noche, de la hora, del momento, del ruido, de la gente que empuja, que no nos ve. Te veo, me ves, y ya es más de lo que nunca habría imaginado. Me invitas a un chocolate caliente. Te ríes, decimos tonterías, y el frío desaparece en alguno de nuestros abrazos y sin quererlo transformamos todo en perfecto. Y me despierto y al cruzarme contigo reprimo el impulso de preguntarte qué es lo que ocurre, que te cruzas sin mirar, cuando en mis sueños te lo pasas tan bien conmigo.

lunes, 10 de enero de 2011

Azul.

Como el mar, el cielo, mi cielo, como un zafiro. Azul como la daga que hiere cuando se sufre por amor. Azul como brillarán las estrellas cuando gane el "y si...". Azul como tú. Azul pálido, como una chaqueta que proteja del frío. Azul como el abrazo que hoy podría haberme protegido del frío. Porque el único frío que tengo es el que no me das tú. Y otra vez azul.

jueves, 6 de enero de 2011

Adiós, turrón.

Adiós. Adiós polvorones, adiós lucecitas, adiós sonrisas envueltas en papel de regalos, adiós abrazos con lazos de colores. Adiós All I want for Christmas is you, adiós Love Actually, adiós a la ilusión de "esta Navidad mi regalo va a tener nombre y apellidos, además de ojos verdes". Adiós a las cajas enormes de Ferrero Rocher, adiós a Madrid engalanada de magia. Adiós, happy Christmas. Adiós "porque si no se puede decir en Navidad cuándo se puede, ¿eh?". Nos vemos el año que viene. Y te prometo que la próxima vez que nos veamos, él estará a mi lado, y yo seré feliz. Hasta el próximo veinticuatro. Adiós.
Nos vemos en diciembre.

domingo, 2 de enero de 2011

And a happy new year.

Doce uvas, propósitos que nadie va a cumplir, felicidad de una noche sólo porque deja de ser diciembre y volvemos a enero. Vuelta a empezar. Otra vez, nos enfrentamos a doce meses que vivimos con ilusión durante los primeros días. Un segundo de emoción y me propongo armarme de valor y dejarme llevar por el "y si..." (pero se siente, es propósito de año nuevo, toca no cumplirlo). Y por que sí, sin razón aparente, sin excusas, sin motivos, me doy cuenta, otra vez, de lo mucho que te quiero.