jueves, 31 de mayo de 2012

Límite igual a 3... 2... 1...

Y entonces, explota. Porque es inviable, insostenible, inaguantable, imposible, incontenible. No da más de sí y explota, así de simple. Explota, como hace todo aquello que se tensa demasiado. Y explotará, tenlo por seguro, que explotará y te salpicará a ti, sobre todo a ti, por ser la mecha que lo ha ido encendiendo todo. 
Explotará, y yo estaré allí para secar las lágrimas de quien tenga que llorar, y para que termines de tener claro que sí, es por ti. Tú, que has llenado esta olla a presión. Tú, que pretendes controlarlo todo. Espero que todo escape de tu control algún día, que tu olla llegue a ese límite sin vuelta atrás, y encuentres tu nombre en estas palabras. 
Lo único que lamentaré en ese momento, será que las cenizas no sólo te mancharán a ti.

martes, 29 de mayo de 2012

City.

Ganas, impaciencia. De Madrid, Sol, Retiro, Feria del libro, Gran Vía, Recoletos, Cibeles, Puerta de Alcalá, Templo de Debod, Plaza de Oriente, San Ginés, Plaza Mayor, Arenal, Atocha. Acabar agotada y querer más. Más Metrópolis iluminado por las noches, más azoteas, más luces. Músicos en la calle, encanto. Vistas bonitas, de contrastes, de ciudad. Césped, rosas, asfalto, tejados. Coches. Lady Madrid. Princesa.
De Madrid al cielo. Y del cielo a cualquier lugar.

lunes, 28 de mayo de 2012

Diciembre.

17. Nervios, qué nervios. Tren a Sol, metro a Retiro, y corriendo por los pasillos, subiendo las escaleras, con el pulso acelerado. Intenté volver a respirar normal, apenas un par de minutos, para volver a echar a correr. Y correr, sonriendo y feliz. Correr a ti, al amor, a fundirme en al abrazo más bonito del mundo. Mientras, los dos respiramos muy deprisa, intentando recuperar el aliento. 

18. Ganas, qué ganas. Tren a Sol, metro a Retiro, y corriendo por los pasillos, subiendo las escaleras, con el pulso acelerado. Pero no me dio tiempo a intentar respirar normal, porque apareciste tú, aunque no pude correr. Sonreí, sí, feliz, a ti, al amor, a fundirme en otro abrazo más bonito del mundo. "Buenos días" dijiste tú. Y así, pidiéndote con los ojos que te callaras y me besaras, te besé, por los primeros mejores "buenos días" de mi vida.

domingo, 27 de mayo de 2012

Cenas.

Piano, voces. Caricias entre cuchillos, tenedores y platos. Besos entre copas que brindan. Cenas con música. Cenas con risas, con alguna mirada. Cenas en las que alguien ajeno a todo asegura que "esta noche hay muchas otras cosas que celebrar" y sonreímos. Cenas en las que un par de manos se abrazan bajo el mantel. Cenas de besos con los ojos. Cenas del primer diecisiete.

viernes, 25 de mayo de 2012

No quiero echar nada de menos.

Lo susurran las canciones, lo gritan las canciones. Me gusta tanto abrazarte, que me toques, que me beses, que me mires como me miras. Que me sonrías, que hagas que el corazón me dé vueltas cada vez que hablas, que se me hinche el alma cada vez que suspiras. Que tu mano se entrelace con la mía y no se suelte. Nunca. Nunca podría soltarse porque te quiero, y si lo hiciera, te echaría de menos. Y no quiero echar nada de menos. 

lunes, 21 de mayo de 2012

Releernos.

Buenas noches. Hasta mañana, mi vida. Te quiero. Sueña conmigo por favor. 
Mover el cursor hacia arriba y releer. Releernos. Re-leer, re-cordar, re-vivir. Re-nosotros. Re-ñoñería, sí, lo admito.  Pero revivo cosas tan nuestras, tan nosotros,releyéndonos, que casi no puedo, como casi no puedo quedarme sentada, concentrada en quién sabe qué concepto que teóricamente debería entrar en mi cabeza, mientras tú estás en la habitación de al lado, probablemente pensando lo mismo. Como casi no puedo evitar sonreír leyéndonos, releyéndonos, reviviendo, recordando. Y no lo evito. Sonrío, leo, releo, revivo, recuerdo.
Como cuentos de príncipes y princesas sin castillos, ni caballos, ni hadas madrinas, pero que se quieren, mucho, mucho, muchísimo.

sábado, 19 de mayo de 2012

Need you.

"¿Me quieres porque me necesitas o me necesitas porque me quieres?"
Me gustas, mucho, pero no demasiado porque ese "demasiado" no existe, porque nunca es suficiente. Me pierden tus ojos, me pierdo en ellos, me gusta esa perdición. Me enamoran tus caricias, las caricias de tus manos, las caricias de tus labios, las caricias de tu mirada. Me inundan tus abrazos, por completo, a base de lluvia de ti, y me encanta esa lluvia. Me encantas tú, todo lo que ello implica, y todo lo que puedo llegar a ser yo si tú estás.
Te necesito, porque te quiero.

viernes, 18 de mayo de 2012

Diecisiete más uno.

No vengo con magdalenas y velitas, ni sorpresas, ni regalos, ni nada de eso. Ni siquiera con un poco de inspiración, pero todo es ponerse, espero.
Y como no tengo nada que regalarte, sólo me queda darte las gracias, otra vez, por todo, de nuevo:
Por cuidarme, por quererme, por estar pendiente de mí, de cómo estoy, de qué me pasa. Por arrancarme sonrisas que flotan entre lágrimas, por cada abrazo, beso o caricia. Por ti, por derretir, con tus rayos de Sol, cada mal recuerdo pasado. Por ser el mejor "hoy" que mañana rememore como el mejor "ayer". Por siempre. Porque te quiero: mucho, mucho, muchísimo.
Felicidades, amor.

martes, 15 de mayo de 2012

Estrellas.

Brillantes, preciosas. Que destellan a lo lejos, como diamantes de un tapiz oscuro. Se llaman estrellas. Las estrellas que todos saben que están, las estrellas que todos conocen. Pero esas no son mis Estrellas. Algunas de mis Estrellas serán fugaces, lo sé, empiezan a irse tan deprisa que no me da tiempo a decirlas adiós, echarlas de menos y pedirles el deseo de que se queden a la vez. Estrellas que durante este tiempo han brillado, día y noche, iluminando días buenos y malos, sonriendo a las lágrimas, bailando cuando el cuerpo te pide descansar, subiendo todos los telones que la vida haya decidido bajar. Me uno a vosotros, Estrellas de mi vida, para seguir brillando aunque nuestra estela deje de ser la misma. Porque vuestra verdadera estela, la más bonita, no es la que se ve, es la que ya se ha visto, la que cada uno de estos trece años ha tatuado en mi corazón. Hasta siempre, Estrellas, ha sido un placer compartir vuestra estela. 


lunes, 14 de mayo de 2012

El cielo es tuyo.



El cielo, el mar, el Sol, y, sobre todo, la Luna. Todo es tuyo. Todo lo que quieras, todo lo que busques, todo lo que abarquen tus ojos, que son lo único que quiero que sea mío. Puedes tener todo lo que pidas, empezando por mí, terminando donde terminen las estrellas. Tienes el límite en aquel lugar donde las notas del piano dejan de tener sentido, donde el cielo termine, donde no podamos volar más allá. Y, si por algún casual, llegaras a encontrar ese lugar, aquel donde tu voluntad dejara de ganar, que sepas que yo estaré esperándote allí. Por si acaso el cielo, el mar o el Sol dejan de ser tuyos. Porque la Luna no. La Luna es tuya, como siempre.

sábado, 12 de mayo de 2012

Cerrar el último de trece.

Decir adiós a los babis, al avestruz Mariluz, adiós a la plastilina, a las tizas de colores, a los rotuladores, al patio verde, al de arena, al patio rojo, al polideportivo. Adiós a las napolitanas de chocolate del recreo, a los martes y jueves comiendo pizza en la cafetería. Adiós a escuchar las películas que ponen en el aula de música. Adiós a aprenderse qué significaba cada numerito del parte, para saber si nos habían puesto algo bueno o malo. Adiós a los "¡el polo por dentro!". Adiós a pedir llaves para abrir los baños. Adiós a subir resoplando las escaleras. Adiós a las ocho de la mañana, adiós a las tres de la tarde.
Puedo decirle adiós a todo, con más o menos dolor, pero hay una cosa, sólo una cosa, a la que no puedo decirle adiós, porque me partiría el corazón. Por ello, hasta luego, vosotros, hasta siempre, vosotros. Vosotros, que habéis llenado de vida mi vida, de alegría los pasillos, de sonrisas los exámenes bañados en lágrimas. Vosotros, que recordáis por qué cantamos, que sois "aquellas pequeñas cosas que nos dejó un tiempo de rosas", esas pequeñas cosas que "nos hacen que lloremos cuando nadie nos ve". Gracias por cada día de cada uno de estos trece años. Gracias, hasta luego y hasta siempre, porque con vosotros no existe el "adiós".

sábado, 5 de mayo de 2012

Tomorrow Today is Yesterday.

Y quiero tener los ayeres más bonitos del mundo. Voy a llegar cada día al límite, aunque todos mis límites den infinito. Voy a alcanzar esa felicidad a la que tanto aspira mi alma, voy a conocer cuánto tenga que conocer. Voy a hacer de cada "hoy" el "ayer" más perfecto que mañana pueda recordar. Ven, ven conmigo, por favor. Ven a formar parte de ello, ven a perfeccionar mis ayeres, mi hoy y mis mañanas.
"Aprovecha, porque mañana hoy será ayer".

jueves, 3 de mayo de 2012

Caminos de nosotros.

Caricias. Manos que caminan por la piel, que dibujan corazones en ella. Que la cuidan y la susurran que la quieren. Piel, que recorre otra piel, despacito y con amor. Manos, piel, que dejan su marca en forma de caricias imborrables. Abrazos, abrazos suaves, fuertes, llenos de vida, amor, caricias y piel. Llenos de amor, llenos de tú.

miércoles, 2 de mayo de 2012

Alas para un reloj.

Tienes esa extraña habilidad. 
Paras el tiempo, paras mi tiempo. Lo detienes, lo congelas. Lo que dura un beso, un abrazo, una caricia, una mirada. El tiempo muere y sólo vivimos tú y yo, nuestros brazos, nuestros labios, nuestras manos, nuestros ojos. Pero, de pronto, ha volado. Como un pájaro, el tiempo pasa, demasiado rápido, abusando de esas alas que le das. 
Porque tú le das alas a mi tiempo, pensando en ti, vuela.

martes, 1 de mayo de 2012

Algo parecido a inspiración.

Descontrol. Canciones en prosa. Gritos, música, fiesta, papel. Caídas en espiral, saltos, giros, vueltas. Aire, cielo, Sol, Luna, alas. Ganas, desconfianza, temor y más ganas. Miedo en forma de látigo que azota al tiempo porque pasa, y a mí por miedo a que el tiempo no pase. Miedo a las olas que van y vienen, miedo a las que no vuelven más y a las que vienen sin irse de nuevo. Miedo del que arrastra, del que se enreda y te enreda con él. Miedo que se corta de raíz con los rayos del Sol, y entonces ya pueden venir cien olas que todo me da igual, porque mi mar es verde, igual que mi cielo, igual que tus ojos.
Ilusión, alegría, sonrisas, tú, yo, caricias. Y que tenga el menos sentido posible, así todo es mejor. Sol, cielo, manos, tú, besos, Luna, yo.