lunes, 31 de diciembre de 2012

Casi trece.

Ya va tocando. Casi, casi nos toca decir adiós a un año que se va. Baja su telón para que uno nuevo nazca, florezca. Brille. Y, sin querer, empezamos a hacer balance de cómo han ido las cosas. De si hemos sido buenos o malos, de qué queremos cambiar. Hacemos esa típica lista de propósitos de año nuevo que sabemos que no vamos a cumplir. Miramos atrás. Sonreímos. Lloramos. Echamos de menos. Volvemos a sonreír, y queremos seguir haciéndolo. Quiero cielos azules y miradas verdes. Quiero Estrellas, quiero canciones, quiero a los de blanco y negro y carpeta en la mano izquierda. Quiero diecisietes. Quiero viajes en tren y que tú seas el destino. Quiero encontrar ese puzzle en el que encaje y quiero conseguir las cosas que quiero. Quiero caricias y besos y rosas. Palabras bonitas y momentos bonitos. Quiero un dos al lado de ese uno que ya tenemos. Te quiero. Porque este año, sí que sí, es el trece.

lunes, 24 de diciembre de 2012

Itself.

Sólo me acuerdo de tu mirada, y la sonrisa se me dibuja a sí misma en los labios. Igual que las caricias se escriben solas en tu piel con la tinta de mis dedos si tu voz me besa los oídos, si tus dedos también tiñen de caricias mi piel. Igual que los "te quiero" se cantan con su propia voz en el piano de nuestra boca. Igual que un beso se desliza entre el milímetro que nos separa y se besa solo. Igual que llevas tatuada la palabra siempre en la esperanza de tus ojos, y las olas del mar de mis pupilas responden otro siempre de espuma.


lunes, 17 de diciembre de 2012

Uno.

Sabes de sobra que tu voz, tu mirada, tus caricias o tu risa bordan alas en mi espalda y e hacen volar, contigo. También el tiempo tiene de esas alas tuyas, y también el tiempo, mi tiempo, vuela contigo. Vuela, como vuela un año, como doce diecisietes. Como cada despedida y cada reencuentro, en ese orden. Vuela la sonrisa de mi boca, las tres arrugas en las comisuras de mis labios, vuelan también contigo por el cielo. Vuelan cuando las rozas, o cuando mi mano, en el bolsillo del abrigo, roza sólo una flor y no dos. Porque la otra va contigo y un beso. 
Eres la melodía de una canción que se compone a sí misma a la vez que acaricia mis oídos, las palabras de esa historia que no terminará mientras haya una promesa que debamos cumplir, y una de nuestras promesas no se termina de cumplir nunca, porque se cumple siempre.
Te quiero, Ricky. 
17.12.11.

sábado, 15 de diciembre de 2012

Conversaciones con la almohada.

Anoche, hablé con la almohada. Bueno, más bien, ella habló conmigo. Por una vez, ella tuvo la voz. Me contó lo que le gusta que confíe en ella y le cuente mis secretos, y lo poco que le gusta que haya cosas que sólo soy capaz de contarle a ella. Le encanta cuando la abrazo suave y tranquila, y odia cuando le abrazo fuerte de rabia. Se deleita cuando le roza la sonrisa de mi boca, pero aborrece las noches en las que se ve bañada de mis lágrimas.
Le cautivan mis buenas noches que terminan con un "buenos días, princesa", y desprecia cada desvelo que termina con un despertar sin Sol. Le gusta que sueñe amor, pero no le gustan las pesadillas porque le asustan. Le encanta que recuerde momentos vividos, pero odia que un recuerdo acabe en llanto.
A mí me gusta ella. Soporta mis sonrisas y mis llantos, mis recuerdos y mis planes, mis ilusiones y pesadillas, mis síes y mis noes, mis buenas y malas noches, mis buenas y malas mañanas. 
También me gustas tú. Porque haces lo que la almohada, sólo que ella, al fin y al cabo, lo hace porque no le queda más remedio, y tú te quedas porque quieres y me quieres.

martes, 11 de diciembre de 2012

As two rose petals

A tres días de ti, yo hoy me muero de ganas de besarte... de verte y de besarte; tengo muchas, muchas, muchísimas ganas de besarte. Verte, correr a ti, besarte. Y después de eso yo... yo ya soy feliz.
Tengo muchas, muchas ganas de vaciar las calles, de acariciar tu sonrisas con la mía, como se acarician dos pétalos de rosa. 

sábado, 8 de diciembre de 2012

El cielo, mi cielo.

Brille el Sol, las estrellas, la Luna o el arco iris, bailen las nubes o llore la lluvia, siempre serás tú mi cielo. Tú, cielo. Tus ojos son el cielo que me ha enseñado a volar, muy, muy, muy alto, con alas o sin alas. Volar de felicidad, volar sonriendo, volar de tu mano, volar grande y fuerte. Volar tú y yo, nadie más y nada más. Volar besos, abrazos, caricias, amor.
Volar siempre, volar pronto para siempre.

viernes, 7 de diciembre de 2012

Juegos de mesa.

Todas las tormentas terminan por estallar. Y lo hacen por igual en una gran ciudad o en medio del desierto. Y yo rompo a llorar, y da igual si hay alguien para consolarme o mi única compañía son las lágrimas que caen en cascada por mis mejillas. Y miro a mi alrededor, y empiezo a pensar que no sólo soy una pieza en el puzzle equivocado, sino que, directamente, me he confundido de juego de mesa. Pero qué remedio, si es el único juego al que quiero jugar... me toca seguir jugando. Y me toca demostrar que voy a ganar.


domingo, 2 de diciembre de 2012

"Make it count".

Contar las estrellas del cielo, los lunares de tu espalda, las olas del mar. Contar los días para verte, los besos que me das, las sonrisas que me arrancas. Contar el cuento que escribimos, las lágrimas que evaporas, los silencios que haces tuyos. Contar los diamantes de la luna, los rayos del sol, los colores de cada amanecer.
Contar tus "te quiero", mis "te quiero", nuestros "siempre". Y hacer que cada uno de ellos cuente.

"Haz que cuente" - Jack, Titanic.