sábado, 24 de agosto de 2013

Remember.

De pronto, apareces en mi cabeza y te imagino en recuerdos. Te recuerdo besándome y tiemblo un poco de emoción. Te recuerdo una mañana de diciembre, temblando de nervios, recortando centímetros, y recuerdo tu boca con la mía por primera vez. Te recuerdo vaciándome las calles de Madrid, te recuerdo subiendo conmigo al cielo en escaleras mecánicas. Te recuerdo con tu mano abrazando la mía debajo de un mantel. 
Te recuerdo corriendo a abrazarme, y es como si me abrazaras de verdad. Te recuerdo en caricias, despacio y suave; te recuerdo y te leo impreso en mi piel. Te recuerdo pintado en suspiros y en mis manos.
Te recuerdo perfecto, con la esperanza pintada siempre en los ojos. Te recuerdo con cuidado, con besos, te recuerdo entero, a mi lado. 
Te recuerdo y te quiero, otra vez.

viernes, 23 de agosto de 2013

Magia en carcajadas.

Ese temblar ligero, esa sonrisa y esos ojos que se cierran un poquito, chispeantes. Una respiración que cambia, un soplo de aire que emborrona todo lo demás, y te hace más claro a ti. El aire de tu risa me da de lleno en el alma, y lo revuelve todo. Me despierta el corazón, que no puede dejar de mirarte, y mirarte y enamorarse. 
Me encanta perder la noción del tiempo mientras me pierdo en tu risa y se pierde todo lo que haya alrededor. Y sólo quedas tú, riéndote. Y yo te quiero aún más, si cabe.


jueves, 22 de agosto de 2013

Trazos de tinta negra.

Por una vez, está bien dejar de mirar la misma historia con los mismos ojos, y dejarse llevar por trazos de tinta negra que fueron dejando surcos sobre el papel, tiñéndolo de amor, interrogaciones y sentimientos.
Me gusta esa tinta negra, aunque no se guste a sí misma, aunque no siempre lo que cuente sea lo que en cada momento yo quisiera que hubiera contado. 
Me gusta esa tinta negra, porque con el tiempo transformó pañuelos ajados en sábanas blancas, porque primero deseó que la gélida nieve se derritiera en la lava de un volcán y después la derritió entre sus propios dedos. 
Me gusta esa tinta negra, porque cree en cuentos de hadas, porque habla más de pros que de contras, porque transforma despedidas en regalos de Navidad y sorpresas de esas que regalan sonrisas que duran para siempre.
Me gusta esa tinta negra, porque es tu tinta negra. Y me gusta la historia que cuentan porque es tu historia en nuestra historia.

miércoles, 7 de agosto de 2013

Bailar en círculos perfectos.

Las tardes de verano que anuncian tormentas tienen algo... algo más. Anuncian también algo de inspiración, de esa que luego espira ella sola palabras que se hilan para desvelar pedazos de alma. Anuncian recuerdos... Te anuncian en mi mente, y te pienso en escrito, otra vez.
Pienso en ti como la melodía más perfecta jamás cantada. Pienso en ti, y en los dos, bailando al compás de tu cuerpo y mi cuerpo acompasados. En una tarima distinta, más bonita y nuestra. Pienso en ti, y pienso en mí pintando con el compás de mis dedos, al compás de tu respiración entrecortada, círculos perfectos en tu espalda. Pienso en tus besos, al compás de nuestro más perfecto baile. Pienso en tus manos, acariciando el piano de mi piel, al compás de nuestra canción.
Un placer bailar contigo. Siempre al compás, siempre acompasados.

sábado, 3 de agosto de 2013

Best place.

Ni donde el cielo es más azul, ni donde las estrellas brillan más, ni donde la Luna se ve más grande, ni donde la nieve cae con delicadeza. Ni en el mar más transparente, ni en la montaña más alta, ni en la arena más blanca. 
La felicidad, el sentimiento total de plenitud y alegría, el que roba sonrisas y brillos en los ojos, el que roba besos entre carcajadas y roces, sólo puedo encontrarlo en ti. En un abrazo tuyo, de esos que sabes que me encantan. Con mucho tú y mucho yo, y sin nada de por medio. Un abrazo de caricias, mi cabeza en tu hombro, tus manos en mi espalda.
Allí, y sólo allí, se encuentra el mejor lugar del mundo.

viernes, 2 de agosto de 2013

Me muero de ganas de ti.

Tengo tantas, tantas ganas. Ganas de tenerte entre mis brazos, y de que me tengas entre los tuyos. Ganas de perderme en tus ojos y encontrarme en tus labios. Ganas de nadar entre tu piel y nada más, de que tus manos naden en mi piel y nada más. 
Me pueden las ganas de ti, de los dos a media luz, porque basta la luz de tu mirada. Ganas de abandonarme a tus caricias, de temblar de emoción. Ganas de esconderme detrás de tu espalda mientras escribo tu inicial y mi inicial y un "siempre" en tu piel. Ganas de besar cada uno de tus lunares, como si naciera una estrella.
Soy un amasijo de ganas... Ganas de enredarme en ti, en tu pelo, en tu cuerpo, en tu voz, en el verde de tus ojos. 
Y nada más. Porque estamos sólo tú y yo, solos, y eso ya lo es todo.